El abanico en las artes marciales chinas

El uso del abanico se ha extendido a las artes marciales chinas, en particular al taichí. Aunque este instrumento se considera tradicionalmente un accesorio para abanicarse o un complemento de moda, también puede desempeñar otras funciones sorprendentes, como la de arma de combate. No solo permite defenderse y atacar, sino que también puede ayudar a los practicantes a matar a sus adversarios. Aquí tienes más información sobre el increíble abanico de combate.

El abanico, el arma del taichí y del kung-fu

El abanico puede ser, en efecto, un arma de defensa y un arma mortal. Figura entre los instrumentos modernos que utilizan quienes practican taichí y kung-fu. Pueden manejarlo tanto hombres como mujeres, pero su manejo requiere una gran habilidad. Según los especialistas, la práctica del abanico de combate es una disciplina en sí misma, llamada «Tai Ji Shan». Este arte es originario de China y sigue siendo muy poco conocido en el resto del mundo.

Las características del abanico de combate

Para practicar taichí y kung-fu, hay que equiparse con un abanico específico. No sirve un modelo de madera o de plástico. Hay que optar por un modelo de varillas con estructura de acero y un país de tela con motivos chinos. Además, conviene elegir un abanico práctico y bastante grande, de unos 34 x 64 cm, es decir, de 34 cm de largo plegado y 64 cm desplegado.

Las técnicas del abanico

Cabe señalar que los abanicos de combate se idearon y diseñaron especialmente para que sus usuarios pudieran defenderse y repeler a sus adversarios. Pero eso no significa que no puedan matar: pueden causar la muerte si alcanzan un punto débil o si se utilizan con mucha violencia. Lo ideal, de hecho, es aprender las técnicas del Tai Ji Shan para dominarlas. Solo entrenando pueden los practicantes comprender el funcionamiento de este instrumento de combate. Entre otras cosas, cerrado, el abanico de combate puede hacer las veces de bastón o de porra: permite bloquear un ataque y protegerse, pero también golpear. Semiabierto, se asemeja a un sable, por lo que resulta eficaz para cortar. Por último, abierto, puede transformarse en espada. Sus capacidades pueden ser temibles, ya que permite cortar, pinchar y desviar un golpe. El abanico de combate está muy lejos de la tradición del abanico como objeto de moda, un accesorio eminentemente social que sigue siendo muy apreciado hoy en día.

Descubre nuestras colecciones de abanicos