Indisociable de la cultura japonesa, el abanico no es una simple herramienta para abanicarse. Tiene una historia y unos valores propios y, todavía hoy, ocupa un lugar importante en la cultura japonesa. De hecho, el abanico japonés ha recorrido un largo camino hasta llegar a ser lo que es. Aquí tienes todo lo que debes saber sobre este accesorio elegante y refinado.
Breve repaso a la historia del abanico japonés
El primer abanico originario de Japón es el abanico plegable llamado «sensu». Este objeto fue fruto de la imaginación de un campesino, que se inspiró en las alas de los murciélagos, capaces de plegarse y desplegarse. Durante el periodo Heian, su uso estaba reservado a la alta corte. Incluso se dictaron leyes para restringir su uso por parte de determinadas clases sociales. En aquella época era también el accesorio fundamental del arte tradicional japonés: estaba muy presente en el teatro nō o kabuki, en el arte narrativo rakugo y en la danza tradicional. No fue hasta el siglo XVII cuando el uso del abanico japonés se permitió a todas las clases sociales, sin excepción. Y el país empezó a exportar sus abanicos al extranjero.
Los distintos tipos de abanico japonés y sus usos
El abanico japonés existe en distintas variantes. El abanico sensu u ogi es el más popular. Suele fabricarse con bambú y papel japonés, y destaca por lo compacto y práctico que es. Es perfecto para complementar atuendos elegantes y tradicionales, y además permite refrescarse rápidamente. Este abanico plegable también es muy fácil de guardar y de transportar: es ligero, ocupa poco y se puede plegar cuando no se utiliza. Además del sensu, existe el abanico uchiwa. Es un modelo compuesto por un mango y una pantalla fija de tela. No se puede plegar, lo que le da el aspecto de una pala de ping-pong. Es el abanico ideal para festivales y grandes ceremonias, e incluso es un buen artículo promocional para las empresas actuales. Por último, no hay que olvidar el abanico gunsen o abanico de guerra. Este abanico japonés es una auténtica arma: tiene un varillaje de acero y sirve para dar órdenes, e incluso para defenderse o atacar. De hecho, es el tipo de abanico que utilizaban los jefes militares en la Edad Media. Pero hoy en día rara vez se vende en las tiendas, y también se usa poco.